Indian Market, la marca uruguaya que se expande en la región

El histórico edificio de Florida 202, en pleno microcentro porteño, volvió a encender sus vidrieras. Donde hasta hace poco funcionaba una tienda de Falabella, ahora brilla el logo de Indian Market, la cadena uruguaya que eligió Buenos Aires para iniciar su expansión a gran escala en la región. La apertura demandó una inversión cercana a los 18 millones de dólares y es mucho más que un local: son casi 7.000 metros cuadrados dedicados a indumentaria, accesorios y hogar, un verdadero “one-stop shop” que combina moda y deco con precios accesibles.

Con el corte de cinta de la nueva tienda, encabezado por el propio Enrique Manhard, de 91 años, fundador del grupo, Indian Market busca posicionarse en la Argentina como alternativa local a gigantes globales como Zara, H&M o Miniso. Y lo hace con una fórmula que ya probó con éxito en Uruguay: moda rápida, abastecimiento global y un mix que va desde remeras básicas hasta objetos de decoración.

“Fue el sueño de toda mi vida instalar una cadena de tiendas en Argentina. Así que es un logro que valoro intensamente y sobre todo por haber llegado a verlo concretado a mi avanzada edad”, confiesa Enrique Manhard, quien continúa activo y pendiente de todos los detalles del negocio.

Manhard es muy creyente en el destino y en el sentido de las aparentes casualidades. Así por ejemplo refiere que la apertura de Indian Market surgió por un imprevisto:  habían hecho una compra muy voluminosa de ropa en la India, pero llegó tarde, ya había pasado la temporada. Entonces Enrique decidió alquilar un local y poner un outlet llamado Indian Market. Fue un verdadero éxito y ese fue el nacimiento del concepto comercial.

La instalación en el ex local de Falabella en Buenos Aires, fue otra de esas casualidades. Manhard estaba tomando un café con un conocido dedicado al negocio inmobiliario, en una cafetería de Punta del Este. El amigo le refirió que estaba disponible ese local y fruto del azar, en una mesa contigua estaba el dueño del local. Allí mismo empezó la negociación que comenzó como alquiler y terminó en adquisición.

Es curioso que nunca hayan pensado en franquiciar la marca. Y más curioso es aún el motivo. Según Manhard, a pesar de las múltiples propuestas que tuvo, nunca se animó a dar ese paso porque “sentía  temor de que al franquiciado le fuera mal y eso pudiera pesar sobre su conciencia”.

Una historia de familia

La historia de Indian es inseparable de la familia Manhard, inmigrantes de origen austríaco que llegaron a Uruguay escapando de la guerra. Fue Regina Abend, matriarca del clan, quien puso en marcha los primeros negocios textiles en Montevideo. Su hijo, Enrique, heredó el empuje y en 1962 abrió Chic Parisien en la esquina de 18 de Julio y Vázquez. Ese fue el germen de un grupo que, con los años, se transformaría en uno de los emporios de retail más grandes del país.

Chic Parisien se convirtió con los años en “la tienda de toda la vida”, un clásico en el que se referenciaron generaciones de uruguayos. De ella surgirían luego otras marcas que también forman parte de la memoria colectiva en la vecina orilla: La Casa de las Telas, referencia ineludible en insumos textiles; Parisien, cadena popular de indumentaria; y, más tarde, Indian, que se convertiría en la insignia de moda masiva y accesible.

Indian nació como una marca orientada a jóvenes urbanos, con precios competitivos y fuerte rotación de tendencias. Pero la verdadera transformación llegó con el concepto Indian Market, que amplió la propuesta hacia el hogar y la decoración. La lógica: no sólo vender ropa, sino ofrecer un universo completo de estilo de vida.

En Uruguay, el formato se consolidó como líder de mercado, con presencia en todo el país y un posicionamiento claro: precio + tendencia, abastecido por una red de proveedores internacionales, especialmente del sudeste asiático. Según explica la directora ejecutiva e hija del fundador, Nataly Manhard, “la empresa no fabrica localmente, sino que importa grandes volúmenes para mantener surtido y precios bajos. Pero los modelos son locales y provienen de nuestras diseñadoras uruguayas. Luego de aprobados, se fabrican en países asiáticos”.

Las fortalezas del grupo están claras: la capilaridad que le confiere una cadena muy extendida, los precios muy competitivos en relación a sus competidores, la combinación de indumentaria con artículos para el hogar.

 

Rumbo internacional

El grupo no se detuvo en Uruguay. Antes de la incursión argentina, Indian ya había explorado el exterior con tiendas en Paraguay y presencia comercial en Colombia, Perú, Costa Rica y México. La apertura de Florida 202, sin embargo, marca un salto de escala y ambición.

La estrategia en la Argentina apunta a instalar la marca en el radar de un consumidor exigente, habituado a cadenas internacionales. El plan incluye la expansión hacia otras ciudades: Rosario aparece como próximo destino, y no se descarta Córdoba o Mendoza en una segunda etapa.

Con más de seis décadas en el negocio, los Manhard han sabido combinar tradición y modernización. Enrique,  sigue siendo la figura emblemática, mientras que la segunda generación, con Nathalie Manhard en la dirección, impulsa la transformación digital, el e-commerce y la internacionalización.

La llegada a la Argentina abre un nuevo capítulo para el grupo familiar, que además de consolidar la operación porteña, buscará expandirse a otras ciudades con el mismo formato de grandes  tiendas y diferenciarse por cercanía, el mix hogar + moda y precios accesibles.

En paralelo, Indian deberá enfrentar desafíos: un mercado altamente competitivo, un contexto macroeconómico argentino volátil y la necesidad de sostener la identidad de marca más allá de su país de origen.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *