Spotorno: Por qué todo va a mejorar en el segundo semestre

Qué está pasando con el consumo y qué cabe esperar para el año. El dólar se mantiene estable, pero ¿seguirá así? Cuáles son los factores que van a influir en una mayor actividad económica y en una inflación moderada. Las perspectivas del empleo, la inversión y las exportaciones. El economista Fausto Spotorno dio importantes definiciones en una entrevista con Prensa Económica.

– ¿Hay una afectación del consumo por el lado de menores ingresos?
– Si, junto a los factores estructurales hay otros coyunturales. Por ejemplo el salario real se ha estancado en los últimos meses. Mientras tanto las tasas de interés subieron mucho. O sea todos los segmentos que están fuertemente ligados al crédito, como los electrodomésticos, los autos, entre otros, se vieron afectados en sus ventas por esta suba de tasas.
Por todo eso no veo que en el primer trimestre haya seguido creciendo el consumo. Tanto los factores estructurales como coyunturales mencionados siguen evolucionando. Sin embargo, las tarifas de los servicios en algún momento terminarán llegando al nivel que deben tener, las tasas de interés también en algún momento van a tener que bajar, no se ve un impulso inflacionario que supondría mantenerlas altas. O sea que es previsible una mejora del consumo, en especial durante el segundo semestre.

LOS CIERRES DE EMPRESAS

– Se habla de más de 2.000 empresas que han cerrado, mientras aumenta la desocupación. ¿Còmo puede continuar este proceso?
– Así como hay cambios estructurales del lado de la demanda también los hay del lado de la oferta. Quizás uno tendría que decir: bienvenido sea. Hubo sectores que invirtieron basados en la brecha cambiaria, por ejemplo. Así entre 2012 y 2014 hubo una fuerte caída de la competitividad de la economía argentina. Y no es que no hubo inversión, puede haber sido poca pero la hubo y sin embargo cayó la competitividad. Eso habla a las claras de la calidad de la inversión. ¿Es porque los empresarios son tontos o malintencionados? No, la verdad era que actuaban según los incentivos que había. Así se invirtió en cosas en las que Argentina no puede competir. Por poner el ejemplo típico: no es que en el país no se pueda fabricar ropa; puede haber y los hay nichos en la industria textil o de indumentaria en la que es factible hacerlo, pero no en aquello en lo que hay que competir con China.
A mi me gusta hablar de negocios, no de sectores. Porque en un mismo sector puede haber empresas que encuentran la eficiencia necesaria para competir, mientras muchas otras no pueden hacerlo.
Estamos en la transición de un cambio muy grande. Es como si de golpe se decidiera cambiar todos los semáforos y los sentidos de las calles para lograr un tránsito más fluido. Al principio es lógico que se generen problemas.

INFLACIÓN Y DESEMPLEO

– La inflación ha tenido un repunte desde hace varios meses. ¿Cómo seguirá evolucionando durante el año?
– Debería ir tendiendo gradualmente a la baja, sobre todo en el segundo semestre. Tenemos algunos factores que tiran para arriba, como los precios de las naftas, el reacomodamiento de las tarifas de los servicios –que continúa- , los colegios, las paritarias. Pero lo cierto es que no hay razones de fondo para que la inflación siga subiendo dada la política fiscal y monetaria muy dura que se mantiene, además de un dólar estable. En fin, en agosto no habrá una cifra que empiece con cero, pero sí estará en una tendencia a la baja. En estos momentos estamos proyectando una inflación para el año de 28%.
– ¿Continuará aumentando el desempleo?
– En este tema también hay un cambio importante. La caída del empleo formal no equivale a un incremento similar del desempleo. Ahora la gente no se queda sin trabajo, sino que se independiza, ocupándose en un sinfín de servicios y rubros, como las aplicaciones, bajo el régimen de monotritubistas. En definitiva, no veo un crecimiento del desempleo real.
– ¿Qué pasará con la actividad económica este año?
– Vemos un crecimiento que se hará más visible en el segundo semestre y en especial hacia fin de año. Estamos proyectando un incremento del PBI para 2026 del 2,8%.
QUÉ PASARÁ CON EL DÓLAR

– ¿Y en cuanto a la evolución del dólar?
– Permanece muy estable por ahora. Hay varios factores que lo explican: en los últimos meses del año pasado, con la incertidumbre electoral, hubo una dolarización muy fuerte.
Entonces ahora la demanda está pinchada, inclusive muchos tienen que vender dólares para afrontar gastos. Por otro lado, las exportaciones vienen bien y ahora es el tiempo de la liquidación de divisas del agro.
– Esa situación del mercado cambiario, ¿se puede sostener?
– En realidad vemos para el segundo semestre un mercado más movido. Después de junio la gente habrá cobrado los aguinaldos, hay menos ingreso de divisas por exportaciones del agro y debido a la recuperación de la actividad económica que esperamos para ese período, las importaciones van a aumentar. Todos estos son factores que hacen pensar que la divisa va a estar más demandada y que puede haber un movimiento en las cotizaciones. Por supuesto moderado, no pensamos para nada en una disparada. En definitiva estimamos un dólar para fin de año en torno a los $ 1.750 a $ 1.800.

INVERSIÓN Y EXPORTACIONES

– ¿Puede esperarse un aumento de la inversión?
– Los números de la inversión por ahora no son muy buenos. La incertidumbre electoral del año pasado paralizó en buena parte las decisiones de inversión. En estos primeros meses se habrán revisado y es de suponer que recién ahora recomenzarán a ejecutarse las inversiones que se habían postergado. En este sentido, la recuperación de la inversión será gradual, salvo las relacionadas con la minería y la energía, pero esas están recién empezando.
– ¿Qué ocurrirá con las exportaciones?
– En general veo una evolución positiva. En particular, las exportaciones de energía estarán creciendo muy fuerte, el agro tiene muy buenas perspectivas –aquí es clave la baja de retenciones-, mientras que hay una gran oportunidad en la ganadería. Para que estas posibilidades se concreten sería esencial la eliminación de todas las retenciones, excepto la soja. También son enormes las posibilidades del turismo, que requerirá grandes inversiones, mientras es de esperar un fuerte repunte en las exportaciones de servicios profesionales.

¿ATRASO CAMBIARIO?

Según Fausto Spotorno no tiene mucho sentido hablar de “atraso cambiario”. Lo que sí tendría más sentido es discutir si hay que ir a la liberación total del mercado o no. “Dado el equilibrio fiscal –afirma el economista- el estado no tiene necesidad de estar tomando tanta deuda solo para subsistir, o pagar gastos corrientes como se hizo durante tantos años. En ese sentido puede afirmarse que no hay un estado distorsionando el mercado de cambios”.
“Por supuesto lo ideal sería eliminar totalmente el cepo y que el mercado determine libremente el valor del dólar. Claro que, del lado del gobierno pueden decir: a mi me entregaron un mercado de pesos totalmente distorsionado, que recién ahora lo voy teniendo algo controlado. Pero en definitiva, lo que va a eliminar toda duda acerca de si el estado está alterando el flujo de capitales, será cuando pueda liberar totalmente el cepo”.

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