Hantavirus: la OMS descarta una pandemia, pero crece la inquietud

La Organización Mundial de la Salud aclaró que el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius constituye un episodio grave, pero de bajo riesgo para la población general. La advertencia busca contener la alarma pública generada por los casos registrados a bordo de la embarcación, que zarpó desde Ushuaia y quedó bajo control sanitario internacional.
El brote de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius encendió las alertas sanitarias y volvió a instalar una palabra sensible en la opinión pública: pandemia. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud salió a despejar temores y sostuvo que, aun tratándose de un incidente serio, el riesgo para la salud pública es bajo. Según informó el organismo, hasta el 7 de mayo se habían notificado ocho casos relacionados con el buque, tres de ellos mortales, y cinco infecciones confirmadas por laboratorio.)
La aclaración es relevante porque el hantavirus no se comporta como el coronavirus que provocó la pandemia de COVID-19. La variante identificada en este episodio es el virus Andes, una cepa conocida en el sur de la Argentina y Chile y considerada la única especie de hantavirus con capacidad demostrada de transmisión limitada entre personas. Aun así, esa transmisión ocurre en condiciones específicas: contacto directo, estrecho y prolongado. No se trata, por lo tanto, de un virus de expansión masiva por vía aérea en situaciones cotidianas.
El caso, de todos modos, generó intranquilidad por su escenario poco habitual: un crucero con pasajeros de distintas nacionalidades, un viaje iniciado en Ushuaia y un operativo sanitario internacional para contener eventuales nuevos contagios. La OMS advirtió que, debido al período de incubación, podrían notificarse más casos en los próximos días, lo que explica las medidas de vigilancia, aislamiento y seguimiento de los pasajeros. El objetivo, señaló el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, es atender a los afectados, proteger a quienes permanecen vinculados al buque y evitar una propagación adicional.
En la Argentina, el Ministerio de Salud reunió a referentes epidemiológicos de las 24 jurisdicciones para actualizar la información sobre el brote y reforzar la vigilancia. La cartera sanitaria indicó que todavía no es posible confirmar el origen del contagio, aunque la secuenciación genómica de uno de los pacientes permitió identificar la cepa Andes, presente en Chubut, Río Negro, Neuquén y el sur de Chile. También se dispusieron nuevos estudios para determinar su posible origen geográfico y su relación con otras cepas asociadas a transmisión persona a persona.
El hantavirus es una enfermedad transmitida principalmente por roedores, a través del contacto con su orina, heces o saliva, o por la inhalación de partículas contaminadas. Los síntomas iniciales pueden confundirse con un cuadro gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos o dolor abdominal. En sus formas más graves puede derivar en síndrome cardiopulmonar, con dificultad respiratoria y riesgo vital.
La preocupación social se explica por la letalidad que puede tener la enfermedad en algunos cuadros y por la memoria reciente de la pandemia. Pero, según los datos disponibles, las consecuencias inmediatas del episodio parecen concentrarse en tres planos: el sanitario, con seguimiento de contactos y refuerzo de la vigilancia; el operativo, por la coordinación entre países para el desembarco y eventual repatriación de pasajeros; y el comunicacional, por la necesidad de evitar que el temor derive en desinformación.
Para la población general, las recomendaciones siguen siendo las habituales: evitar la presencia de roedores en viviendas, lugares de trabajo o espacios cerrados; no manipular animales muertos sin protección; ventilar y desinfectar ambientes potencialmente contaminados; y consultar rápidamente ante síntomas compatibles, especialmente si hubo exposición en zonas de riesgo. En lo que va de 2026, Argentina notificó 42 casos de hantavirus, y desde el inicio de la temporada epidemiológica el total confirmado asciende a 101 casos, según Salud.
El episodio del MV Hondius no debe minimizarse: hubo muertes, casos confirmados y una respuesta internacional en marcha. Pero, de acuerdo con la OMS, tampoco debe interpretarse como el inicio de una pandemia. La clave, por ahora, pasa por sostener la vigilancia epidemiológica, contener los casos vinculados al crucero y comunicar con precisión para que la prevención no se transforme en pánico.

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